jueves, 3 de mayo de 2012

¿Cómo conservar frutas y verduras?


¿Cómo conservar frutas y verduras?

Muchas veces tiramos comida porque se nos pone mala, pero es cuestión de organizarse y con unos cuantos trucos hacer que nos dure más.

Tu neveraAsegúrate de que tu nevera esté a la temperatura correcta. Normalmente se recomienda entre 3,5 y 5º C, para que la comida esté fresca pero no congelada.

Organiza las frutas y verdurasNo todas las frutas y verduras se pueden poner juntas. Las manzanas y otras frutas producen gas etileno que hace que las frutas y verduras maduren más rápidamente y se nos pongan malas antes.

TemperaturasMira qué frutas y verduras tienen que estar a temperatura ambiente. Solemos dejar la mayoría de frutas y verduras en la nevera, pero el frío puede dañar algunas verduras, como los tomates, la calabaza y las naranjas.

Usa tus propias bolsasLos papeles con los que te envuelven las frutas en la frutería, las bandejas y las bolsas no son siempre el mejor medio de conservación de las frutas y verduras, es mejor que uses tus propias bolsas perforadas (con un perforador de papel, por ejemplo) y de papel.

Guardar las sobrasGuarda las sobras siempre en recipientes cerrados, que no les dé el aire, porque enseguida se ponen malas..


¿Cómo conservar las frutas y verduras?

AjoGuarda los ajos en un lugar fresco, seco y oscuro con buena ventilación.
Déjalo en la nevera sólo si vas a usarlo en pocas horas y quieres que se pelen bien. Si los ajos están pelados y/o cortados, ponlos en un recipiente cerrado dentro de la nevera.

AlcachofasMételas en la nevera, en una bolsa de plástico perforada para mantener la hidratación.

ApioMantenlo en la nevera dentro de una bolsa de plástico perforada.

BerenjenaGuárdala en la nevera dentro de una bolsa de plástico perforada. Si ves que las hojas cogen moho, quítalas y lava la berenjena antes de volver a guardarla.

Boniato Ponlos en un sitio fresco, seco y oscuro con buena ventilación pero no los metas en la nevera.

Brócoli Guárdalo en la nevera en una bolsa de plástico perforada para que retenga la hidratación.

Calabaza
Si es entera, déjala en un sitio fresco y seco. Si está cortada en rodajas, envuélvela en film transparente y si está cortada en trozos métela en un recipiente cerrado.

CebollaGuárdala en un sitio frío, seco y oscuro, con buena ventilación y lejos de las patatas (porque éstas absorberán la hidratación de las cebollas). Si has cortado la cebolla, guárdala en la nevera.

Cebolletas
Guárdalas en la nevera en una bolsa de plástico bien cerrada.

Chirivías
Mantenlas en la nevera, dentro de una bolsa de plástico perforada.

Col, berza, acelgas…Mételas en la nevera en una bolsa de plástico perforada. Quita las hojas y tallos y las partes que veas amarronadas antes de refrigerarlas.

Coliflor y romanescoAmbos tienen que estar en la nevera, pero no es necesario que estén dentro de una bolsa.

EspárragosCórtales la parte más dura, mételos de pie en un vaso o recipiente con agua fría y guárdalos en la nevera.

EspinacasGuárdalas en la nevera dentro de una bolsa de plástico perforada y lejos de las frutas para que no se deterioren.

Guisantes frescosPonlos en la nevera dentro de una bolsa de plástico perforada.

HinojoEl hinojo puede estar en la nevera sin bolsa, pero siempre en frío.

Judías verdesGuárdalas en una bolsa de plástico perforada dentro de la nevera. Antes de usar, recuerda quitar las hebras de los lados.

LechugaPonla en la nevera dentro de una bolsa de plástico perforada, lejos de las frutas para que no se deteriore.

Nabos
Mantenlos en la nevera en una bolsa de plástico perforada para mantener la hidratación.

Patatas
Déjalas en una malla o sueltas, pero que sea en un lugar fresco, seco y oscuro con buena ventilación lejos de las cebollas y las frutas, pero no las metas en la nevera.

Pepinos
Tienen que estar en la nevera, pero no es necesario que los guardes dentro de una bolsa de plástico.

PimientosGuárdalos en un lugar fresco y seco lejos de las frutas para que no maduren demasiado. Si están cortados, guárdalos en la nevera.

PuerrosPrimero limpia la parte blanca, corta y descarta las partes más verdes (las que ya son hojas) antes de meterlos al frigorífico. No es necesario que estén dentro de una bolsa de plástico.

RabanitosPonlos en la nevera en una bolsa de plástico perforado

RemolachaMantenlas en la nevera sin los brotes y hojas. No es necesario que las metas en bolsas de plástico.

TomatesDéjalos a temperatura ambiente porque en la nevera se ponen blandos y pierden sabor.
ZanahoriasQuítales la parte de arriba si tienen hojas, porque al guardarlas sueltan demasiado agua y pueden hacer que se pudran antes. Guárdalas en una bolsa de plástico perforada.

Frutas
AguacatesSi están verdes guárdalos en una bolsa de papel fuera de la nevera. Cuando estén maduros guárdalos en un lugar fresco y seco.

CaquisSi están maduros guárdalos en la nevera.

Fresas y fresonesLas fresas y fresones frescos se pudren muy rápidamente, así que tendrás que guardarlas en la parte más fría de la nevera cubiertas con film transparente. No las laves hasta que las vayas a comer.

Frutas con hueso: melocotones, ciruelas, nectarinas, albaricoques…
Guárdalos en la nevera, no necesariamente dentro de una bolsa.

GranadasGuárdalas en la nevera, no es necesario que estén dentro de una bolsa.

HigosMantenlos en la nevera, no necesariamente dentro de una bolsa.

Limones Guardar en lugar fresco y seco, lejos de otras frutas para que no absorban los olores. Lávalos antes de usarlos.

ManzanasGuárdalas en la nevera lejos de las verduras, porque las manzanas producen etileno, que hace que las verduras maduren demasiado y se pongan malas antes.

Naranjas, mandarinas y uvasDéjalas en un lugar fresco y seco. Si las has cortado guárdalas en la nevera.

MelonesDeja los melones fuera de la nevera, en un lugar fresco y seco y lejos de otras frutas. Si lo has cortado guárdalo en la nevera con film transparente en contacto con la fruta para evitar que se reseque.

PerasGuarda las peras enteras en la nevera, no es necesario que estén dentro de una bolsa.

UvasMantenlas refrigeradas dentro de una bolsa de plástico perforada y no las laves hasta que las vayas a comer.

¿Y para congelar los alimentos?

El congelador es una parte del frigorífico muy eficiente si tenemos en cuenta que podemos guardar muchas cosas para consumir mucho tiempo después. Por ejemplo añadir fresas a tus postres y desayunos en cualquier época del año, guardar sobras o preparar comida que te durará tiempo (como croquetas, seitan, empanadillas, rollitos, etc.).


Aspectos básicos sobre la congelación

- La congelación puede mantener la calidad, pero no mejorarla, así que congela siempre alimentos de calidad.
- Para evitar que el aire entre en contacto con la comida, o que se escape la hidratación abre y cierra rápidamente el congelador. Decide antes lo que vas a sacar, porque hay alimentos que pueden secarse o tu congelador formar escarcha.
- Congela los alimentos lo antes que puedas porque así minimizarás el tamaño de los cristales de hielo que se formarán, y así la comida tendrá menos daños.
- Las comidas preparadas tienen que estar poco hechas cuando las vayas a congelar si tras descongelarlas hay que cocinarlas. De esta forma cuando las calientes estarán como recién hechas.
- Mete a congelar sólo la cantidad de comida que se congelará en unas 24 horas (normalmente de 900 a 1350 gramos).
- Si se puede cortar en porciones, congélalo ya cortado, así no tendrás que descongelar la pieza entera cuando quieras coger sólo un trozo.
- Etiqueta la comida para que sepas cuándo la congelaste.


¿Cómo congelar verduras?

La mayoría de las verduras se congelan bastante bien y aguantan varios
meses. Siempre que sea posible congela las más jóvenes y tiernas.
Preparación:
1. Lava las verduras para quitar toda la suciedad
2. Pélalas y límpialas de hojas, tallos y raíces
3. Córtalas en trozos


Blanquear

Algunas verduras contienen enzimas que les hacen perder el color y sabor cuando se congelan. Blanquear las verduras es ponerlas unos segundos en agua hirviendo, y así evitas que actúen esas enzimas.
Para blanquear verduras pon una cacerola con agua hirviendo al lado de un bol de agua helada. Con una espumadera pon unas pocas verduras en el agua hirviendo unos minutos, y después pásalas al agua helada (para que dejen de hacerse). Sécalas y apártalas, y sigue el mismo proceso con el resto.

Los tiempos pueden variar, así que aquí tienes los tiempos de blanqueado que recomiendo para las verduras más comunes:

Espárragos: Lávalos y agrúpalos por tamaños. Corta los tallos duros. Blanquéalos 2-3 minutos.

Judías verdes: Lávalas, corta las puntas, córtalas en trozos si quieres y blanquéalas 2-3 minutos.

Remolacha: La remolacha es mejor cocerla 30 minutos antes de congelarla. Eso sí, congélala cortada en rodajas o en cubos.

Brócoli: Lávalo, quita las hojas, córtalo en trozos y blanquéalo 3 minutos.

Coles de Bruselas: Lávalas, quita las hojas de fuera y blanquéalas de 4 a 5 minutos.

Champiñones y setas: Quita los pies y la tierra, lávalos bien, sécalos con papel de cocina y no es necesario que los blanquees para congelarlos.

Repollo: Lávalo, quita las hojas exteriores, y si la picas o cortas sólo necesita 1 minuto. Las hojas enteras necesitan 3-4 minutos.

Zanahorias: Lávalas, pélalas y corta los extremos. Córtalas como quieras y blanquéalas 2 minutos (si son muy grandes, 5 minutos).

Coliflor: Quita las hojas, divídela en ramilletes y blanquéala 6 minutos con 1 cucharadita de vinagre en el agua.

Mazorca de maíz: Retira todas las hojas e impurezas y blanquéalas 8 minutos. Mete cada una en film transparente o una bolsa de congelación.

Berenjena: lávala, pélala y córtala en rodajas o lonchas gruesas. Blanquéala 4 minutos con 1 cucharada de ácido cítrico o zumo de limón.

Especias: Lávalas, quita las hojas feas y no es necesario blanquearlas excepto la albahaca, que necesita 1 minuto. Congela las especias en una bandeja o en papel de horno.

Una vez tengas todas las verduras blanqueadas y frías, mételas en recipientes de plástico (tupperware) o bolsas de congelación.
Escribe con un rotulador indeleble la fecha en que las congelas. Te duran en el congelador de 3 a 6 meses.


¿Y cómo cocino después  con verduras congeladas?

Pues como con las frescas. No hace falta que las descongeles antes de añadirlas a tus comidas, pero algunas serán más fáciles de manejar si las descongelas primero, como las hojas de col o las espinacas.

Para hervir verduras congeladas usa 1/2 taza de agua por cada 2 de verduras. También puedes hacerlas al horno, al microondas o al vapor.




¿Cómo congelar frutas?

Dependiendo de la fruta se trata de una forma o de otra, pero debes tener en cuenta siempre que:
- Las moras, fresas y frambuesas hay que congelarlas recién compradas, pero las manzanas, melocotones y ciruelas tendrán que esperar unos días.
- Las frutas pequeñas (como las cerezas) se pueden congelar en bandejas para usarlas después en ensaladas, bebidas y aliños.
- La mayoría de las frutas aguantan congeladas de 8 a 12 meses. Los cítricos y los zumos sólo de 4 a 6 meses.
El proceso general para congelar frutas es limpiarlas, lavarlas y cortarlas; después colocarlas en bandejas, tupperwares o bolsas de congelación y a ser posible cubrirlas con un sirope suave para que no se pongan marrones. Si quieres saber más trucos para que las frutas no se pongan marrones, aquí tienes un artículo completo.







jueves, 26 de abril de 2012

Alimentos para combatir el estreñimiento




Aunque hablar del estreñimiento no es un tema muy agradable, es necesario hacerlo cuando sabemos que muchísimas personas padecen este incómodo problema. Cuando se habla de estreñimiento nos referimos a la irregularidad o a la dificultad para eliminar materias fecales endurecidas. Manteniendo una dieta sana y con remedios naturales, el estreñimiento, generalmente se puede combatir y evitar. Algunos de las recomendaciones que se pueden seguir para aliviar y evitar el estreñimiento.

Entre los laxantes naturales se encuentra el jugo de ciruela, del cual puede beberse una taza o más hasta que haga el efecto deseado. El mismo resultado se obtiene comiendo las ciruelas pasas y se tomará en cuenta que los efectos tanto con el jugo de ciruela como con las ciruelas pasas, son más rápidos cuando se toman con el estómago vacío.

Si a usted le agradan las ciruelas, pruebe los higos deshidratados que contienen tanto fibra soluble como insoluble que hacen funcionar los intestinos de maravilla.

Las uvas son otro alimento que hacen funcionar el intestino perezoso, y deben comerse más o menos 300 gramos de uvas diariamente para mantener el intestino funcionando como relojito. 300 gramos parece mucha cantidad, pero no es más que un racimo más o menos pequeño. Compre un kilo de uvas y divídalo en tres partes, es la dosis para tres días. Procure comer las uvas con la cáscara y las semillas para mejores efectos. No se olvide de beber agua natural.

La sandía tiene efecto laxante, especialmente cuando se come en abundancia y como efecto colateral, la sandía nos da el beneficio de limpiar los riñones y por tanto, previene la formación de cálculos.

La miel de abeja es un laxante natural que puede añadirse a otros alimentos laxantes para potenciar sus efectos.

Otras recomendaciones:
Aumente la ingesta de fibra dando preferencia a alimentos con fibra en lugar de productos refinados. Consuma productos preparados con avena, cebada o centeno, en lugar de elaborados con harina blanca de trigo.

Tome diariamente por lo menos cinco porciones de frutas y vegetales. Manzanas, plátanos, naranjas, guayabas, peras. Frijoles, chícharos, calabazas, brócoli, lechuga y espinacas que son alimentos que ayudan a prevenir y a aliviar el estreñimiento.

El ejercicio diario ayuda a regularizar el intestino. Cuando nos mantenemos activos, lo mismo hace el intestino, por el contrario, cuando permanecemos estáticos, el intestino desarrolla estreñimiento.

Muchos medicamentos provocan estreñimiento, así que tome en cuenta este factor cuando le receten algún producto farmacéutico y tome sus precauciones siguiendo nuestras recomendaciones.

El consumo de por lo menos de seis a ocho vasos de agua, no solo mejora la salud en general, sino también ayuda a mantener húmedos los intestinos para que sus movimientos sean más fáciles.

Una cucharada de aceite de oliva en la mañana, estimula la digestión y lubrica la mucosa intestinal y también una taza de café por la mañana, a menudo facilita el movimiento intestinal.



http://www.revistamundonatural.com/noticia.cfm?n=190#axzz1qV6oVaS5





jueves, 19 de abril de 2012

Fruta y verdura depurativa

Los alimentos depurativos o limpiadores son aquellos que limpian y desintoxican el organismo. Frutas y verduras frescas ayudan a eliminar las toxinas del organismo y, por lo tanto, favorecen la pérdida de peso y la buena salud.
Cuando ya nos hemos acostumbrado a tomar menos calorías, es momento de empezar esta dieta para que nos ayude a eliminar las impurezas que se han acumulado en nuestro cuerpo como azúcares, grasas, cafeína, alcohol, aditivos alimentarios e incluso otras sustancias que se introducen en nuestro organismo a través de los alimentos cultivados con componentes químicos y pesticidas.

En la dieta depurativa lo más efectivo es consumir muchas frutas y verduras, porque son nuestras mejores aliadas para eliminar toxinas. Y no son aconsejables los refrescos, el café, el alcohol, los productos lácteos, las carnes que contienen grasa y los alimentos procesados y en conserva.
Por el contrario, legumbres, cereales, frutas y verduras son la base de una dieta depurativa. Para no caer en el aburrimiento, principal motivo de abandono de las dietas, es muy importante que utilicemos la imaginación para preparar los alimentos básicos y que compaginemos la dieta depurativa con otras actividades que persigan el mismo objetivo, el de purificarnos. Realizar actividad física, pasar nuestro tiempo de ocio al aire libre, beber mucha agua mineral y poner fin a malos hábitos como el tabaco y el alcohol son las recomendaciones esenciales.

Si finalizada la dieta depurativa, que debemos hacer en un periodo muy corto de tiempo, aún creemos que nos sobran algunos kilos lo mejor es que consultemos a un especialista para que prepare una dieta personalizada que responda a nuestras necesidades.
Dentro de este grupo de alimentos vale destacar algunas verduras y frutas que pueden considerarse altamente depurativos.

Alcachofa. Tienen un alto contenido de fibras. Actúan eficazmente como diurético, aumentando la eliminación de orina, favoreciendo las funciones del hígado y la vesícula.
Apio. Contiene sustancias diuréticas muy eficaces, considerado como depurador de la sangre. Se lo consume en ensaladas, sopas o infusiones.
Berros. Planta acuática que se consume cruda en ensaladas. Contiene azufre, yodo, hierro, fosfato y vitamina C. Muy beneficioso como depurativo del aparato digestivo.
Espárragos. Es un alimento muy rico en minerales y considerado limpiador de arrastre. Ejerce efectos beneficiosos sobre el hígado y los riñones. Se consume en sopas, ensaladas o tortillas.
Ciruelas. Fruta muy refrescante y ligeramente laxante. Ayuda a eliminar toxinas orgánicas y estimula los mecanismos defensivos. Se consumen frescas o en compota.
Cerezas. Fruta muy rica en sales y vitaminas. Mejoran las funciones del aparato digestivo y favorece el tránsito intestinal.
Limón. Rico en ácido cítrico y vitamina C. Tiene propiedades antirreumáticas, antisépticas, diuréticas y depurativas. En forma de zumos, ensaladas y acompañando otros alimentos, su consumo provoca sensación de frescura y limpieza.
Manzana. Sin duda alguna, una de las frutas más depurativas. Gracias a su fibra con acción absorbente, es la mejor fruta para eliminar toxinas.
Uva. Fuente de potasio y fibra. Fruta que depura la sangre, regula el colesterol y tiene una acción diurética y laxante.


Los especialistas en nutrición recomiendan consumir a diario alimentos depurativos para beneficiarse con sus propiedades. Aumentan el consumo de agua. El fundamento es que están compuestos por un alto porcentaje de líquido lo que, sumado a otras sustancias que contienen, hacen que los riñones funcionen más eficazmente, aumentando la necesidad de orinar y eliminando mayor número de toxinas. Aportan escasa cantidad de calorías a la dieta, por lo que se consideran muy eficaces para adelgazar o mantener el peso ideal.

Al ser ricos en fibra vegetal, producen saciedad fácilmente y además mejoran el tránsito intestinal y la limpieza del aparato digestivo. Como contienen muy pocas sales, son altamente beneficiosos para la función renal y para disminuir la presión arterial. Al no contener nada de colesterol en su composición, son alimentos muy indicados para tratar y prevenir la arteriosclerosis.



viernes, 30 de marzo de 2012

Una dieta adecuada para la primavera


Las estaciones del año significan un cambio en el clima y las condiciones del entorno, algo que afecta a nuestro organismo mucho más de lo que pensamos, por ello es necesario que nos adaptemos a las nuevas condiciones, y la dieta es una manera de lograrlo. Os queremos mostrar una dieta adecuada para la primavera y la infinidad de cambios que acontecen y que nos pasan factura en forma de alergias, resfriados, dolores de cabeza…

La primavera es época de astenia y sensación de fatiga, algo que debemos remediar mediante la ingesta de alimentos frescos que nos carguen las pilas y nos aporten las cantidades de vitaminas que necesitamos en esta época del año, por ello las frutas y verduras ocuparán un lugar importante en nuestra dieta. Pero para ser más exactos vamos a dar algunos ejemplos de alimentos adecuados para comer a una determinada hora del día.

Para el desayuno os recomendamos la ingesta de alimentos ricos en hidratos de carbono, sobre todo cereales integrales que son mucho más saludables y beneficiosos para el organismo. Las sustancias excitantes como el café o el té no son muy recomendables, ya que lo mejor es optar por sus variedades sin cafeína o teína. La ingesta de zumo y frutas es esencial, sobre todo los cítricos para dotar al organismo de la vitamina C que necesita y más en esta época en la que el organismo necesita un refuerzo extra de vitaminas. 

La hora de la comida debe ser un momento en el que las verduras y los vegetales deben reinar, ya que es necesario que mantengamos el organismo depurado mediante la fibra que estos alimentos nos brindan, así como las vitaminas necesarias para poder hacer frente a las alergias de la primavera. Las podemos comer en forma de ensalada, puré o cocidas. Junto a esto ingeriremos proteínas de origen vegetal a través de las legumbres y animales como el pescado fundamentalmente y de carne de aves como el pollo o el pavo. La fruta no debe faltar, y el café es recomendable que lo sustituyamos por infusiones relajantes sin sustancias excitantes.

La cena debe ser ligera y cargada de vitaminas al igual que el resto de las comidas del día. Para lograrlo consumiremos una ensalada, un consomé de verduras… Podemos además acompañarla con proteínas de origen animal como el pescado. La cena debe realizarse por lo menos dos horas antes de acostarnos y en ella no debe faltar la fruta, que tiene que ser una constante a lo largo del día, así como los vegetales. El agua es también fundamental para mantener las vías respiratorias hidratadas. Entre horas podemos comer fruta para matar el hambre y así cargar nuestras reservas de vitaminas.





martes, 20 de marzo de 2012

La primavera, época ideal para consumir frutas y verduras de temporada


La primavera invita a comer más frutas y verduras, a alimentarnos de manera más liviana, saludable y a no tener excusas para consumir hortalizas frescas y otros alimentos
que quizá, durante el invierno, les escapamos porque es más atractivo algún platillo caliente y más calórico, contra el frío.


En la edición digital del diario El Mundo salió publicado un artículo relacionado con la primavera y las hortalizas, o mejor dicho, con los alimentos de estación. El diario estuvo consultando a varios expertos en alimentos orgánicos, saludables y de estación.

Uno de los consultados fue Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, quién aseguró que “sin duda, elegir un producto de temporada es lo más recomendable, porque es el momento en el que aporta la máxima expresión de su contenido nutricional y sus cualidades organolépticassabor, olor, textura, color-”.

Aranceta explicó además que adaptarse a las estaciones permite conseguir un máximo equilibrio nutricional: de lo contrario si “durante todo el año sólo tomamos manzanas como frutas no tendremos nuestras necesidades cubiertas al 100 por ciento”, por esto, es menester cambiar, variar, innovar e incluir todo tipo de alimentos.

Así también, otra especialista, Rosa María Ortega Anta, quién es profesora de Nutrición de la facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid, coincidió con Aranceta en destacar los beneficios de un producto recién cosechado.

Sin embargo, Ortega Anta resaltó que los restantes pasos de un alimento, luego de ser cosechado, antes de que lleguen a nuestra mesa, son importantes: el almacenaje, la conservación y el transporte pueden influir mucho en la calidad final de una fruta o una verdura. “Aunque sea de temporada, si tiene que recorrer miles de kilómetros para llegar a su destino probablemente pierda parte de sus propiedades”, apuntó.

Y, justamente, esta pérdida en sus cualidades originales y la contaminación que conllevan los grandes traslados es lo que se intenta evitar desde RECAPTE. Y uno de los puntos sobre los que trabajamos es en que el producto esté cerca del consumidor final.




viernes, 16 de marzo de 2012

¿Debemos pelar la fruta?

CONSEJOS DE RECAPTE:

Todos sabemos de las bondades de comer fruta fresca, pero muchos se preguntan si es igual de recomendable comerse la piel. Motivos hay para hacer las dos cosas, ya que cuando la pelamos pierde parte de sus nutrientes, pero también los pesticidas que acumula durante su tratamiento.
Comer fruta está asociado a llevar una dieta equilibrada que previene múltiples enfermedades gracias a que contiene minerales, azúcares y diferentes compuestos, además de ser un alimento rico en vitaminas y fibra. La cuestión es que, cuando las frutas se consumen peladas, parte de estos nutrientes se pierden ya que, por lo general, la mayor cantidad de fibra insoluble y ciertas vitaminas se encuentran en la piel.
De esta forma, rápidamente nos puede surgir la duda de cómo debemos comernos la fruta, de si preferimos beneficiarnos de todas las propiedades de cada pieza o, por el contrario, vamos a optar por quedarnos con todo su sabor. En cualquier caso, bueno será conocer cuánto bien
Beneficios de la cáscara
Según los expertos en nutrición, la piel es la parte de la fruta con mayor concentración de fibra, un nutriente fundamental para la dieta por las propiedades beneficiosas que aporta al organismo. Entre ellas destacan: 
Incrementa la sensación de saciedad, por lo que no necesitaremos seguir comiendo.
Ayuda a regular el nivel de glucosa y colesterol en sangre.
Algunas frutas son especialmente recomendables para combatir el estreñimiento (manzana).
Previene el cáncer de colon.
Favorece el mantenimiento y el desarrollo de la flora intestinal.
Contribuye a que la bilis sea más soluble.
Hay que tener en cuenta que, a modo de ejemplo, si pelamos una pera estamos perdiendo un 34% de su contenido en fibra y si se trata de una manzana, hasta un 11%. Además, cuando consumimos cítricos (naranja, mandarina, pomelo, lima o limón), frutas en las que es obligatorio quitar la piel, se recomienda pelar la parte justa de cáscara y dejar la mayor cantidad posible de piel blanca, ya que es pura fibra.
Por otra parte, las frutas también aportan cantidades importantes de vitamina C, beta-caroteno o pro-vitamina A y folatos. El problema, nuevamente, es que al pelarlas, por lo general, se pierden gran parte de estas propiedades. Así, vemos que las frutas tropicales (kiwi, mango, papaya, piña...), los cítricos, las fresas, la frambuesa, la manzana o el melón son las que más vitaminas aportan y, aunque la mayoría se comen peladas porque su cáscara es demasiado dura, es conveniente lavarlas y consumirlas con piel en los casos en que sea posible.
Seguridad e higiene
La Agencia Española de Seguridad Alimentaría y Nutrición (AESAN) recuerda que, si por sus valores nutricionales (especialmente su alto contenido en fibra), se opta por consumir la piel de la fruta, se debe siempre proceder al lavado de la misma. 
Esta agencia, dependiente del Ministerio de Sanidad, explica que la limpieza previa tiene como objetivo eliminar residuos de plaguicidas, suciedades y restos de tierra, ya que son susceptibles de contener bacterias, virus, parásitos y contaminantes como el plomo. Igualmente, matiza que en las frutas de piel no comestible (naranjas, plátanos o kiwis) el peligro es muy reducido, ya que la cantidad teórica máxima de residuos que se podrían ingerir prácticamente ha desaparecido, puesto que hemos eliminado la piel, que retiene la mayor parte de las sustancias químicas empleadas.
En este sentido, señala que las frutas y verduras deben lavarse colocándolas bajo un chorro de agua y que sólo en caso de que estén muy sucias pueden emplearse desinfectantes como la lejía de uso alimentario.

http://francisco-javier-camara-cozar.suite101.net/debemos-pelar-la-fruta-a12884

lunes, 5 de marzo de 2012

Frutas para la anemia


Muchas situaciones pueden llevarnos a un estado de anemia, como una alimentación inadecuada o un accidente que nos produzca una pérdida aguda de sangre. La recuperación de la anemia suele ser lenta, mientras nos sentimos desanimados y sin fuerzas, pero tenemos alternativas naturales que nos pueden ser de gran ayuda.


La anemia se puede producir por distintas causas, de las cuales dependerá el tratamiento adecuado a seguir. Sin embargo, el que consumamos hierro estimulará la producción de glóbulos rojos, por lo que a ese nivel podemos actuar al mejorar nuestra alimentación, como te comentábamos en este artículo, donde te mostramos algunos alimentos para la anemia.
 

La naturaleza es muy sabia, ya que nos aporta todos los nutrientes que requerimos para nuestros procesos biológicos en distintos productos que podemos incorporar fácilmente en nuestra alimentación. Entre ellos están las frutas, que pueden sernos de gran ayuda para disminuir la anemia, como veremos a continuación:


Las naranjas las puedes consumir como frutas o como jugo (o de las dos formas), ya que mientras más consumas, más vitamina C estarás adquiriendo, la que forma parte importante del proceso de absorción de hierro en nuestro organismo. Como la vitamina C es de gran ayuda, el consumo de otros cítricos, como el limón, también será muy beneficioso para permitirnos combatir la anemia.


Las ciruelas también son una fuente importante de hierro. Puedes consumirlas frescas o secas, añadiéndolas a tu desayuno, o como un snack de media tarde, que será muy nutritivo y además de darte energía, te ayudará a sentirte mejor.


No sólo las frutas frescas nos pueden aportar el hierro necesario para mejorar de la anemia, sino que los frutos secos como las pasas también lo hacen. Esto es de gran ayuda para las personas vegetarianas, que pueden encontrar como una complicación frecuente a su dieta la anemia, pero si consumen pasas pueden mejorar esa deficiencia considerablemente, pudiendo incorporarlas de distintas maneras, en los cereales, en los emparedados, etc. También los higos secos y los duraznos secos son grandes fuentes de hierro


Como ves, tienes muchas alternativas en las frutas para mejorar tu anemia, así como en otros alimentos, por lo que sólo tienes que cambiar tu alimentación para curarte. No obstante, debes consultar con tu médico si tienes algunos síntomas de anemia (cansancio, decaimiento, por ejemplo), para que pueda determinar la causa y así poder realizar el tratamiento adecuado, que puedes complementar con una alimentación equilibrada y que te aporte vitamina C y hierro..