¿Sabe cómo preparar un zumo para que conserve todas sus propiedades? Pues
sepa, en primer lugar, que conviene elegir frutas y hortalizas de temporada
asegurándonos de que estén en su punto óptimo. Así, elegiremos las que tengan
colores intensos, textura firme y aroma agradable. El resultado será aún mejor
si los productos proceden de cultivo biológico ya que no habrán sido tratados
con plaguicidas y poseerán más sabor. Una vez en casa es importante guardar las
frutas y hortalizas en el frigorífico sacándolas de él justo cuando las vayamos
a utilizar.
Hay que lavarlas directamente debajo del grifo de agua fría y no deben
dejarse en remojo porque podrían perder vitaminas. Además, si para preparar el
zumo necesita pelar la fruta hágalo con el menor número de cortes posible.
Siguiente paso será convertir la fruta u hortaliza sólida en líquido ya sea
-según los casos- licuándola, exprimiéndola o batiéndola. ¡Ah!, y no añada
azúcar.
No es necesario ni siquiera en el caso de las frutas muy ácidas. Una vez
obtenido el zumo deberemos tomarlo inmediatamente para que no se resienta su
contenido nutricional, su sabor y su color evitando la oxidación de sus
sustancias activas.
Esto ocurre porque las vitaminas que contienen los zumos son muy sensibles
a agentes físico-químicos como la luz, el oxígeno y la temperatura y se pierden
en contacto con ellos. Este proceso se puede retrasar añadiendo al preparado
unas gotas de zumo de limón o conservando la bebida en el frigorífico pero
tenga en cuenta que la degeneración del zumo no se detiene. En todo caso, si
quiere conservar los nutrientes del zumo puede congelarlo, algo que además le
permitirá preparar refrescantes y nutritivos “polos” si vierte la bebida en los
moldes adecuados.
No hay nada como un buen zumo en invierno para librarse de los virus :)
ResponderEliminarMónica Pico
Yo mañana voy a prepararme un batido de aguacate a ver qué tal sabe, seguro que genial.
ResponderEliminarMónica Pico