La chirivía (Pastinaca sativa) es una hortaliza similar a la zanahoria. Es una raíz de color que va del blanquecino al pardo claro, con forma alargada y cónica, y con un sabor que recuerda a la zanahoria, aunque su textura no es tan crujiente y acuosa, así que su cocción es un poco más rápida que la de la zanahoria.

La chirivía se cosecha entre septiembre y marzo, siendo la de invierno más dulce que la de otoño porque el almidón que contiene se transforma en azúcares cuando está expuesta a temperaturas frías, y puede permanecer en la tierra con buena conservación hasta que se precise consumirla
Podemos incluir la chirivía en nuestras recetas en crudo, hechas al horno, a la plancha, cocidas o fritas. En todas sus formas de cocción (o sin ella) ofrece ese punto dulce, y su almidón participa en el espesor de caldos y sopas. Podemos sorprender a nuestros comensales con platos que nunca habrán probado con la chirivía como protagonista, puesto que es actualmente cuando están retomando el protagonismo estos alimentos, como el nabo, la alcachofa u otras raíces, mientras que hasta el momento la mayoría se ha limitado a utilizarla en el caldo.
Una muestra de ello es cortar unas rodajas de chirivía y hazlas a la plancha con un poco de aceite de oliva y adereza con sal y pimienta, verás que como aperitivo o guarnición de un plato de carne o pescado, es una delicia sana y nutritiva.

No la conocia :). curioso...
ResponderEliminarhttp://probarproductosencasa.blogspot.com/
La de cosas que se aprende leyéndoos todas las semanas.
ResponderEliminarNo tenía ni idea de que existía este producto.
Mónica Pico
Ayer hizo mi hermana un quiché de espinacas que estaba riquísimo pero es bien fácil con verduras tan frescas y buenas como las vuestras
ResponderEliminarMónica Pico